domingo, 17 de agosto de 2008

La máquina del tiempo.

A veces tenemos imágenes perdidas en la memoria, pasamos años, décadas, infinidad de tiempo sin recordar algunos detalles concretos, pasamos nuestra vida entre obligaciones, trabajo, amistades, las épocas van cambiando y también nuestras costumbres.
De pronto, un día, por alguna casualidad, algo te lleva al lugar donde cuando eras un niño muy pequeño ibas algunos días sueltos al año.
Es como si todo se refrescase dentro de tu mente, empiezan a llegar imágenes que hace siglos no recordabas, te vienen como “flaxes”, recuerdas pequeños detalles, preguntas a algún familiar que todavía sigue por allí, y con sorpresa te miran y te contestan “¿Cómo puedes recordar eso?, si no levantabas dos palmos del suelo”.
Y si, lo recuerdas, de repente, con todo lujo de detalles, recuerdas incluso los aromas, los colores, cierras los ojos y lo ves a la perfección, ves los atardeceres, el corral donde tantas veces te colabas de niña cuando no te veían para tocar aquella perra que siempre estaba atada “porque muerde” y en cambio tu desatabas y jugabas con ella y cuando te descubrían tenías que volver a atar porque incluso al dueño le enseñaba los colmillos, te encuentras con aquel amigo inseparable con el que siempre jugabas de niña.
Sienta bien a veces volver atrás, te renueva, y te hace pensar “esta vez no dejaré pasar tanto tiempo”.
¿Quién sabe?, quizá repitas pronto la visita, quizá vuelvan a pasar muchos años, pero esta vez los recuerdos se quedarán frescos en la memoria, los de ahora, y los que te vinieron a la cabeza de cuando eras “un moco”.

P.D. Cuando aprenda a usar el photoshop, prometo mejores imágenes.

3 lo ven a su manera:

abril dijo...

es fantástica la sensación de revivir cosas del pasado, volver dónde tantos buenos momentos uno vivió, pero a veces el revivir sensaciones pasadas puede ir con un sabor agridulce de nostalgia.
están muy bien las fotos, sobretodo las de la puesta de sol

montse dijo...

Abril, la verdad es de agridulce no ha tenido nada, al contrario, con sabor de miel he revivido muchisimos momentos y detalles.
Besos.

isla_errante dijo...

bueno la verdad es que me parece una historia maravillosa yo mis travesuras no eran de esas si no de entrar en almacenes abandonados o robar fruta por los huertos ,cosas que ya no se puede hacer por que no hay ni huertos ni almacenes abandonados .un beso